Mujer comiendo

Dieta para el hígado graso: qué cambia de verdad

El hígado graso no duele y casi nunca da síntomas: aparece en una analítica o en una ecografía y pilla por sorpresa. La buena noticia es que, cogido a tiempo, es de las pocas cosas que se revierten comiendo distinto. La mala es que no se revierte con infusiones ni con alimentos que «depuran»: no existen.

Todos estos pacientes
nos avalan

EXCELENTE
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A base de 424 reseñas
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Jaume Planas
Octubre 1, 2026
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Llegué a Luisa buscando perder peso, pero con el tiempo me he dado cuenta de que su trabajo va muchísimo más allá de simplemente hacerte seguir una dieta. Sí, estoy perdiendo peso y viendo resultados, pero para mí lo más importante está siendo aprender a relacionarme mejor con la comida, entender cómo llevar una alimentación saludable y, sobre todo, descubrir que se puede hacer de una manera sostenible, flexible y disfrutando del proceso. Luisa no te plantea una “dieta” para aguantar unas semanas y después volver a lo de siempre. Te enseña a construir hábitos que realmente puedas mantener a largo plazo y adaptar a tu vida, y eso para mí tiene muchísimo más valor que cualquier resultado rápido en la báscula. Además, se nota muchísimo que es una profesional que domina su materia. Explica el porqué de las cosas, escucha, adapta el proceso a ti y consigue que poco a poco vayas entendiendo mejor tu propio cuerpo y tu alimentación. Todavía me queda camino por recorrer, pero por primera vez siento que no estoy simplemente intentando adelgazar, sino aprendiendo una forma de comer y cuidarme que puedo mantener para siempre. Y además, disfrutando del camino. Sin duda, ponerme en manos de Luisa ha sido una de las mejores decisiones que he tomado para mejorar mi alimentación y mi salud. Totalmente recomendable. ❤️ Jaume P.
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Patricia Medina
Septiembre 30, 2026
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Luisa es un excelente nutricionista su seguimiento, experiencia, paciencia, atención a los detalles su eficacia nos han regresado la energía y fuerza. Breve más salud, la recomiendo ampliamente y le estoy muy agradecida de todo lo que ha hecho or mi y mi hija.
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Aranzazu Lopez Garcia
Septiembre 23, 2026
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Atencion maravillosa, motivacion perfecta. Adaptabilidad a mi dia a dia. Facilidad para conseguir objetivos.
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S. Carra
Septiembre 23, 2026
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Hoy realice visita con Luisa me ha gustado mucho su implicacion , su atencion y su optimismo , a la espera de empezar planning con impaciencia e ilusion gracias Luisa Atencion 10 Instalaciones 10 Implicacion 10 A la espera Evolucion
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Ana Gascon
Septiembre 14, 2026
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Desde que estoy con Luisa mi vida ha cambiado a mejor. Sufrí muchos dolores de regla que casi ya no tengo. Me siento muchísimo mejor y estoy logrando de sobras los resultados. Luisa me ha enseñado a comer mucho mejor a través de una alimentación muy variada y sin dejar de comer los alimentos que me gustan. Los entrenos son los mejores y cada vez mi cuerpo da más.

Qué es el hígado graso y por qué aparece

El hígado graso, o esteatosis hepática, es la acumulación de grasa dentro de las células del hígado. Cuando no se debe al alcohol se llama hígado graso no alcohólico, y es hoy la alteración hepática más frecuente en España.

El mecanismo importa porque explica el tratamiento. No se acumula grasa por comer grasa, sino porque el hígado recibe más energía de la que puede gestionar y la convierte en grasa que se queda dentro. Los tres motores habituales son el exceso calórico sostenido, los azúcares libres (sobre todo en bebidas) y la resistencia a la insulina. Por eso rara vez viene solo: suele acompañar al sobrepeso abdominal, a los triglicéridos altos o a una glucosa que empieza a subir.

Si quieres entenderlo a fondo (qué síntomas da, cómo se diagnostica, por qué ahora se llama MASLD y cuánto peso hay que perder para revertirlo), lo explicamos con datos en nuestra guía sobre el hígado graso.

Para quién tiene sentido y qué conviene saber antes

Esta pauta se dirige a quien ya tiene un diagnóstico. Si has llegado por una sospecha, el orden correcto es el contrario: primero la valoración médica y la analítica, después la dieta.

Cuándo encaja

Con hígado graso diagnosticado por ecografía o por analítica, y también como prevención cuando ya hay resistencia a la insulina, triglicéridos altos o perímetro abdominal elevado.

Cuándo no procede

Como autodiagnóstico. Y nunca sustituye al seguimiento médico: si hay fibrosis o hepatitis asociada, el control es hepatológico y la alimentación acompaña, no dirige.

Lo que no es

No es una dieta detox ni una cura de alcachofa o cardo mariano. Tampoco es una dieta baja en grasa: eso es justo el malentendido que más tiempo hace perder.

Retirar los azúcares libres, empezando por las bebidas

Bajar la carga calórica sin pasar hambre ni perder músculo

Cambiar la calidad de la grasa, no eliminarla

Ordenar los hidratos según tu resistencia a la insulina

Sumar actividad física, que actúa aunque la báscula no se mueva

Qué se trabaja en consulta

El hígado responde antes que la báscula. Por eso el trabajo no se organiza alrededor del peso, sino alrededor de las cinco palancas que de verdad mueven la grasa hepática.

Cómo se trabaja, paso a paso

Valoración previa

Se revisan la analítica, la ecografía si la hay, la medicación y lo que comes y bebes en una semana normal.

Paso 1 · Las bebidas y los azúcares libres

Es el cambio que más rápido se nota y el más fácil de sostener: refrescos, zumos, alcohol y bollería salen del día a día.

Paso 2 · El plato de base mediterránea

Verdura, legumbre, pescado, aceite de oliva virgen extra y frutos secos, con los hidratos ajustados a tu tolerancia a la glucosa.

Paso 3 · Sostenerlo y revisar

Se comprueba con la siguiente analítica. Las transaminasas suelen moverse antes que el peso, y eso ayuda mucho a seguir.

Qué dice la evidencia sobre la dieta y el hígado graso

La intervención con más respaldo es la pérdida de peso moderada y sostenida: no hace falta llegar a un peso ideal para que la grasa del hígado baje, y la mejoría empieza mucho antes de lo que la gente espera. Sobre el patrón alimentario, el que mejor se comporta es el mediterráneo, y la medida aislada con más consenso es reducir los azúcares libres, en especial los de las bebidas. La actividad física mejora la grasa hepática incluso cuando el peso no cambia.

El contrapeso, que es donde se pierde más dinero: no hay ningún alimento, infusión ni suplemento que «limpie» o «depure» el hígado. Ni la alcachofa, ni el cardo mariano, ni los zumos detox tienen respaldo para revertir una esteatosis. Y un matiz que confunde a mucha gente: la fructosa de la fruta entera no es el problema; el problema son los azúcares libres añadidos y los de las bebidas, fruta exprimida incluida.

Este contenido lo elabora el equipo del Centro de Nutrición Luisa Castillo, dietistas-nutricionistas colegiadas en Barcelona. El diagnóstico y el seguimiento del hígado graso corresponden a un profesional médico.

Si lo tuyo va más allá de la pauta

El hígado graso casi nunca viene solo. Si tu analítica trae además glucosa, colesterol o tensión alteradas, lo que necesitas no es una dieta suelta sino un abordaje del conjunto:

Empieza a revertir tu hígado graso con acompañamiento

Es una de las alteraciones que mejor responden a la alimentación. Lo difícil no es saber qué hay que hacer, es sostenerlo el tiempo suficiente para que la siguiente analítica lo refleje.

Elige la modalidad que mejor encaje contigo

Puedes trabajar tu hígado graso de forma presencial en Barcelona o en consulta online, con el mismo seguimiento y las mismas revisiones de analítica.

Atención personalizada

Flexibilidad de horarios

Resultados reales

Tú eliges, nosotros te atendemos.

Preguntas frecuentes

¿El hígado graso se puede revertir?

Sí. En las fases iniciales el hígado graso es reversible, y es de las pocas alteraciones crónicas de las que puede decirse eso. Cuanto antes se actúe, más completa es la recuperación.

No. Ninguna infusión, alimento ni suplemento «limpia» el hígado. Ni la alcachofa, ni el cardo mariano, ni los zumos detox. Lo que baja la grasa hepática es cambiar el conjunto de lo que comes y bebes, y moverte más.

No, y esto sorprende a casi todo el mundo. La fruta entera aporta fibra, agua y antioxidantes, y no se comporta como los azúcares libres. Lo que sí conviene retirar son los refrescos, los zumos (aunque sean caseros) y todo lo que lleve azúcar añadido.

No. Es uno de los errores más repetidos: se retira el aceite de oliva y se sustituye por productos «ligeros» llenos de azúcar. Lo que importa es la calidad de la grasa, no su cantidad. El aceite de oliva virgen extra, los frutos secos y el pescado azul se quedan.

No, y es la mejor noticia de todas. Una pérdida moderada y sostenida ya mejora la grasa hepática, y las transaminasas suelen responder antes que la báscula. El objetivo no es un número en el peso, es lo que dice la analítica.

No mientras haya hígado graso. El alcohol es el factor que más empeora una esteatosis, y eso incluye la cerveza y el vino de diario, que es donde la mayoría de la gente no lo cuenta.

Sí. El seguimiento se apoya en tus analíticas, que se revisan igual de bien por videollamada, y la pauta se ajusta con la misma frecuencia.

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