Alimentos prohibidos en el embarazo: qué no puede comer una embarazada y qué sí

Comida sencilla y segura para el embarazo sobre un mantel de lino: merluza al horno con brócoli y limón, lentejas con zanahoria, yogur con plátano, tortilla francesa bien cuajada, pan integral, naranjas y peras, nueces, aceite de oliva y un vaso de agua

En cuanto sale el positivo, llegan las listas: «nada de jamón», «olvídate del queso», «cuidado con el pescado». La mayoría mezcla lo que de verdad hay que evitar con lo que solo hay que preparar de otra manera. Aquí tienes los alimentos prohibidos en el embarazo según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), por qué está cada uno en la lista y, sobre todo, cómo comerlo seguro cuando se puede.

La versión corta: qué no puede comer una embarazada.

  • Leche cruda y quesos frescos o de pasta blanda si la etiqueta no dice que están hechos con leche pasteurizada.
  • Embutidos y jamón curados crudos, si no estás inmunizada frente a la toxoplasmosis.
  • Pescado y marisco crudos, y pescado ahumado refrigerado o marinado.
  • Pez espada, atún rojo, tiburón y lucio, por el mercurio.
  • Huevo crudo, carne cruda o poco hecha, patés refrigerados y brotes crudos.
  • Alcohol, ninguno. Cafeína, con moderación.

Casi todo lo demás se puede comer, y una parte de lo que está en la lista vuelve a estar permitido cuando se cocina bien: a más de 70 °C durante al menos 2 minutos, según la AESAN. Esa diferencia es la que se pierde en las listas de prohibidos sin matiz, y es la que explicamos aquí.

Por qué hay alimentos prohibidos en el embarazo

No es una cuestión de calorías ni de «comer sano»: es seguridad alimentaria. La AESAN lo explica así en su guía para embarazadas: hay que evitar ciertos alimentos «para prevenir riesgos que, aunque poco frecuentes, pueden tener consecuencias negativas para el feto o la mujer gestante». Son cuatro riesgos, y cada alimento de la lista está ahí por uno de ellos:

RiesgoQué esDónde suele estarCómo se evita
ListeriaUna bacteria capaz de sobrevivir y multiplicarse en los alimentos. Es muy poco frecuente, pero en el embarazo puede ser muy grave para el feto o el recién nacidoAlimentos listos para comer que se guardan refrigerados: quesos frescos de leche cruda, patés, pescado ahumado, loncheados envasadosElegirlos pasteurizados o en conserva, o cocinarlos bien
ToxoplasmaUn parásito. Su transmisión por los alimentos es rara, pero no se puede descartar del todo y tiene consecuencias graves para el bebéProductos cárnicos crudos curados: chorizo, salchichón, salami, jamón curadoSi no estás inmunizada, comerlos solo cocinados (más de 70 °C durante 2 minutos)
MercurioUn contaminante del medio ambiente que se acumula en los peces grandes y puede atravesar la placentaPez espada, atún rojo, tiburón y lucioComer otros pescados
AlcoholNo hay una cantidad seguraCualquier bebida alcohólica o producto que la lleveNo tomarlo

Las descripciones de la listeria y el toxoplasma son las de la guía de seguridad alimentaria en el embarazo de la Dirección General de Salud Pública de Cantabria. La de la AESAN sobre listeria añade un dato práctico: «Los alimentos que suponen un mayor riesgo son los listos para el consumo refrigerados, especialmente los que tienen una vida útil superior a 5 días» (AESAN, 2023).

La lista completa de la AESAN, alimento por alimento

Esta es la lista de alimentos y bebidas que la guía «Alimentación segura durante el embarazo» de la AESAN pide evitar, ordenada por grupos. La última columna es lo importante: qué hacer en su lugar.

Qué evitarPor quéCómo sí
Leche cruda y quesos frescos o de pasta blanda (Brie, Camembert, tipo Burgos o quesos latinos, mozzarella y quesos azules) si la etiqueta no dice que están hechos con leche pasteurizadaListeriaLos mismos quesos hechos con leche pasteurizada
Quesos loncheados o rallados industrialesListeriaQueso entero cortado en casa, quitando la corteza
Embutidos y jamón curados crudos (chorizo, salchichón, salami, jamón curado), si no estás inmunizada frente a la toxoplasmosisToxoplasmaCocinados a más de 70 °C durante 2 minutos en el centro: croquetas, rehogados, pizzas
Productos cárnicos loncheados envasadosListeriaCarne o pollo cocinados en casa
Patés que se venden refrigeradosListeriaPatés en conserva, en su envase original
Carne cruda (carpaccio, steak tartar) o poco hecha, y carne de caza silvestreMicroorganismos que el cocinado completo destruyeCarne bien hecha, sin zonas rosadas
Pescado crudo (sushi, sashimi, ceviche, carpaccio), pescado ahumado refrigerado o marinado; ostras, almejas o mejillones crudosListeriaPescado y marisco bien cocinados
Pez espada o emperador, atún rojo, tiburón y lucioMercurioPescados de bajo contenido en mercurio
Huevos crudos o preparaciones con huevo crudo (mayonesa y salsas caseras, mousses, merengues, tiramisú, helados caseros)El huevo crudo no ha pasado por el calor que elimina los microorganismosHuevo bien cuajado; mayonesa comercial
Frutas y hortalizas crudas sin pelar o sin lavar y desinfectar (incluidas ensaladas embolsadas, preparadas o tomadas fuera de casa) y brotes crudos (soja, alfalfa…)Contaminación por contacto con la tierra y con excrementos de animalesLavadas y desinfectadas en casa, peladas o cocinadas
Sándwiches y platos envasados listos para comer con verdura, huevo, carne, fiambre o pescadoListeriaBocadillos preparados en casa con ingredientes cocinados
Fruta y verdura congelada que la etiqueta dice que hay que cocinar, tomada sin cocinarNo está pensada para comerse crudaCocinarla, como dice la etiqueta
Zumos envasados sin pasteurizar y zumos exprimidos con antelaciónRecomendación de la AESANZumo recién exprimido, o envasado y pasteurizado
Alcohol y productos que lo llevenCualquier consumo es un riesgo para el fetoAgua
Bebidas azucaradas y energéticasRecomendación de la AESANAgua

Una aclaración sobre «mayonesa comercial»: la lista de la AESAN incluye las mayonesas y salsas caseras con huevo crudo, no las comerciales. Y la mención de las conservas sale de la guía de Cantabria: los patés y el jamón cocido en lata, en su envase original, son seguros por la esterilización; una vez abiertos, se consumen en un máximo de 4 días si la etiqueta no dice otra cosa.

Quesos: cuáles puede comer una embarazada

El queso no está prohibido. Lo que la AESAN pide evitar son dos cosas concretas: los quesos frescos o de pasta blanda hechos con leche cruda, y los quesos loncheados o rallados industriales. Además, recomienda quitar la corteza de todos los quesos.

  • Queso fresco, tipo Burgos, mozzarella, Brie, Camembert o azul: sí, si la etiqueta dice que está hecho con leche pasteurizada. Si no lo dice, no.
  • Queso curado o semicurado entero: no está en la lista de la AESAN. Córtalo en casa y quítale la corteza.
  • Queso en lonchas o rallado de bolsa: mejor no. La guía de Cantabria explica el porqué: los cuchillos y superficies de corte pueden contaminarlo con listeria. Recomienda comprar el queso entero y en formato pequeño.

Jamón y embutidos: depende de la toxoplasmosis

Es la duda más repetida, y la respuesta depende de un análisis. La AESAN dice: «Si no estás inmunizada frente a la toxoplasmosis (consulta a tu médica o médico) evita el consumo de productos cárnicos crudos curados (chorizo, salchichón, salami, jamón curado…)». Si ya estás inmunizada, porque pasaste la infección, esa parte de la lista no te afecta.

¿Y si no sabes si estás inmunizada? Pregúntalo: la guía de práctica clínica del Ministerio de Sanidad sugiere no hacer la prueba de toxoplasma a todas las embarazadas, así que no siempre está en la analítica. Mientras no lo sepas, aplica la precaución. En Cataluña, el Protocolo de seguimiento del embarazo (2018), vigente según el protocolo de 2025 del Centre de Medicina Fetal i Neonatal de Barcelona, indica que el cribado de toxoplasmosis no debe ofrecerse de forma sistemática a todas las gestantes.

Dos matices que casi ninguna lista explica:

  • Cocinado, sí. El jamón o el chorizo cocinados a más de 70 °C durante 2 minutos en el centro del producto se pueden comer: en croquetas, rehogados o en una pizza bien hecha. Son los ejemplos que pone la propia AESAN.
  • El fiambre loncheado envasado, aunque sea cocido, también está en la lista, pero por la listeria, no por el toxoplasma. Vale para todas las embarazadas, estén o no inmunizadas.

Pescado y marisco: el mercurio y lo crudo

El pescado no solo está permitido: la AESAN pide comerlo 3 o 4 veces a la semana, «principalmente pescado azul, ya que aporta ácidos grasos omega-3 y otros nutrientes esenciales, necesarios para el buen desarrollo del feto». Hay dos excepciones.

La primera es el mercurio. Las recomendaciones de consumo de pescado por mercurio de la AESAN piden a las embarazadas, a las que planean estarlo y a las que dan el pecho evitar cuatro especies:

  • pez espada o emperador
  • atún rojo (Thunnus thynnus)
  • tiburón (cazón, marrajo, mielgas, pintarroja y tintorera)
  • lucio

El resto de atunes no está en esa lista: la AESAN considera de contenido medio a todas las especies que no nombra expresamente, y las admite dentro de esas 3-4 raciones semanales, variando entre pescado blanco y azul. Si compras atún, mira la especie en la etiqueta. Entre las de bajo contenido están la sardina, el boquerón, la caballa, el salmón, la merluza, el bacalao, la trucha, el calamar, el pulpo, la gamba, el langostino, el mejillón y la almeja.

La segunda es lo crudo. Sushi, sashimi, ceviche, carpaccio de pescado, boquerones en vinagre, salmón ahumado y ostras quedan fuera. La guía de Cantabria lo explica: «pueden contener Listeria». La AESAN añade las almejas y los mejillones crudos. El marisco bien cocinado no está en la lista.

Huevo, carne y patés

  • Huevo: sí, bien cuajado. Fuera el huevo crudo y todo lo que se hace con él sin cocinar: mayonesa y salsas caseras, mousses, merengues, tiramisú, helados caseros o ponches de huevo.
  • Carne: sí, bien hecha. La AESAN pide cocinarla hasta que cambie el color en el centro, a más de 70 °C durante al menos 2 minutos. Fuera el carpaccio, el steak tartar y la carne poco hecha, y también la carne de caza silvestre, como el jabalí o el venado.
  • Paté: el que se vende refrigerado, no. El paté en conserva, en su envase original, sí.

Fruta, verdura y ensaladas

La fruta y la verdura se pueden comer crudas, pero no de cualquier manera. La AESAN pide evitar las que no se han pelado o lavado y desinfectado, «incluyendo ensaladas embolsadas, preparadas y las consumidas fuera de casa», y los brotes crudos de soja o alfalfa.

Para desinfectarlas en casa, la guía de Cantabria propone sumergirlas 5 minutos en agua potable con unas gotas de lejía apta para la desinfección del agua de bebida, y aclararlas después con agua abundante. La cantidad exacta la indica la etiqueta de la lejía. Lava también las hierbas aromáticas frescas.

Café, té y otras bebidas con cafeína

El café no está prohibido, pero tiene límite. La AESAN pide moderar la cafeína «de cualquier fuente (café, té, chocolate, bebidas de cola, yerba mate…)». La cifra la da la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA): hasta 200 mg de cafeína al día, sumando todas las fuentes, no plantea problemas de seguridad para el feto. Con su propia tabla de contenidos, esto es lo que ocupa cada ración de ese máximo:

Bebida o alimentoRaciónCafeínaParte del máximo de 200 mg
Café expreso60 ml80 mg40 %
Café de filtro200 ml90 mg45 %
Té negro220 ml50 mg25 %
Refresco de colalata de 355 ml40 mg20 %
Bebida energéticalata de 250 ml80 mg40 %
Chocolate negro50 g25 mg13 %
Chocolate con leche50 g10 mg5 %

En la práctica: caben 2 cafés expresos (160 mg); un tercero ya serían 240 mg. Dos cafés de filtro suman 180 mg, y si se añade una cola, 220 mg: ya por encima. Las bebidas energéticas, mejor fuera del todo: la AESAN pide evitarlas en el embarazo, igual que las bebidas azucaradas. Fuente: EFSA, cafeína.

Alcohol: ni una copa

Aquí no hay matices. La AESAN: «No tomes bebidas alcohólicas, ni productos que lleven alcohol. Cualquier consumo conlleva un riesgo para el desarrollo del feto». La guía de práctica clínica de atención en el embarazo del Ministerio de Sanidad lo recoge también para las mujeres que están planeando un embarazo: que «se abstengan de consumir alcohol».

Lo que sí: qué puede comer una embarazada

La lista de prohibidos es corta comparada con todo lo que sí se puede, y se debe, comer. Las pautas de la propia AESAN para el embarazo son las de una alimentación saludable, con algunos números concretos:

  • Agua como bebida principal: entre 2 y 2,5 litros al día (de 8 a 10 vasos), contando que una parte llega con la comida.
  • Al menos 5 raciones de fruta y hortalizas al día, siempre peladas, lavadas o cocinadas.
  • Pescado 3 o 4 veces a la semana, principalmente azul, salvo las cuatro especies del mercurio.
  • Cereales integrales, legumbres, frutos secos y aceite de oliva virgen, menos carne roja y procesada, y menos productos con mucha sal, grasa o azúcar añadido.
  • Sal, no más de 5 g al día, contando la que ya llevan los alimentos.
  • Cocinados sencillos (cocción, vapor, plancha) con aceite de oliva virgen, evitando los fritos.
  • Comidas repartidas: desayuno, una comida no muy abundante, una merienda ligera y cena pronto. Si tienes hambre antes de dormir, una pieza de fruta o un lácteo.

Una advertencia que la propia AESAN pone al final de su guía, y que suscribimos: «Estos consejos son generales. El control del embarazo, incluidas las recomendaciones nutricionales en cada caso, debe realizarlo un profesional sanitario».

Ácido fólico y yodo: lo que no llega solo con la comida

La AESAN pide tomar «sólo aquellos complementos alimenticios que te indique tu médica o médico». Estos son los dos que más se discuten, y en España no todos los documentos dicen lo mismo.

Ácido fólico. Previene los defectos del tubo neural. La guía de práctica clínica del Ministerio de Sanidad (2014) y el PAPPS de la semFYC recomiendan el suplemento durante las primeras 12 semanas de embarazo, con una cantidad que varía según el riesgo. La pauta general es de 0,4 mg (400 µg) al día, y desde al menos 1 o 2 meses antes de la concepción si estás buscándolo. La guía de asistencia práctica de la SEGO (2018) va más allá: aconseja, en mujeres sin factores de riesgo que planifican su embarazo, un preparado multivitamínico con ácido fólico (entre 0,4 y 1 mg) desde al menos dos o tres meses antes de la concepción y durante todo el embarazo y el posparto. El servicio PREEVID del Servicio Murciano de Salud recuerda que, en nuestro medio, la recomendación sigue siendo hasta la semana 12, y que alargarlo a todo el embarazo no se apoya en ensayos clínicos. Si has tenido un embarazo con un defecto del tubo neural, o tienes otros factores de riesgo, la dosis es mayor y la pauta tu médica.

Yodo. Aquí no hay criterio único. La guía de 2014 sugiere no darlo de forma sistemática y reservar 200 µg al día a las embarazadas cuya dieta no aporte lo suficiente (recomendación débil), y el PAPPS de la semFYC y el PREEVID consideran que en España no está justificada la suplementación generalizada. La SEGO, en cambio, recomienda en su guía suplementar con yoduro potásico a embarazadas y lactantes, porque en España menos del 90 % de los hogares consumen sal yodada, con una dosis de 200 µg al día. Por su parte, la Asociación Americana de Tiroides, en su guía de 2026, aconseja 150 µg al día en suplemento a las mujeres con riesgo de déficit de yodo, y no superar los 500 µg al día de forma continuada: también el exceso es un problema.

En la práctica, lo más seguro es cubrir lo que se pueda con la dieta (la guía lo concreta en 3 raciones de leche y derivados más 2 g de sal yodada al día) y que tu médica, tu matrona o tu endocrino decidan si necesitas el suplemento. Si tienes un problema de tiroides, esa decisión es individual.

Otros suplementos. El hierro no se toma de rutina: se pauta si la analítica muestra anemia. Y la guía no recomienda suplementar la vitamina D de forma general.

Si estás buscando el embarazo, la alimentación empieza a contar antes: lo trabajamos en la consulta de nutrición y fertilidad.

Menú de embarazo: tres días sin alimentos de riesgo

Un ejemplo para que veas que comer seguro no es comer triste. Todo está cocinado o lavado como pide la AESAN, hay pescado azul y blanco, legumbre, fruta todos los días y huevo siempre bien hecho. Bebe agua en todas las comidas. Es orientativo: las cantidades dependen de cada mujer y de cada etapa del embarazo.

Día 1

  • Desayuno: Tostadas de pan integral con aceite de oliva virgen extra y tomate bien lavado y rallado, un yogur natural y una naranja pelada
  • Media mañana: Un puñado de nueces y una pera lavada
  • Comida: Lentejas estofadas con zanahoria y calabaza, y una manzana lavada
  • Merienda: Un vaso de leche y un plátano
  • Cena: Merluza al horno, bien hecha, con patata y brócoli al vapor

Día 2

  • Desayuno: Copos de avena cocidos con leche y fruta lavada y troceada
  • Media mañana: Tostada de pan integral con queso fresco de leche pasteurizada (que lo diga la etiqueta)
  • Comida: Arroz integral con pollo bien hecho y verduras salteadas
  • Merienda: Una mandarina y un puñado de almendras
  • Cena: Tortilla francesa bien cuajada con calabacín, y ensalada de tomate lavado y desinfectado

Día 3

  • Desayuno: Pan integral con aceite de oliva virgen extra, un vaso de leche y una pieza de fruta pelada
  • Media mañana: Yogur natural con nueces
  • Comida: Garbanzos guisados con espinacas cocinadas y un huevo cocido
  • Merienda: Una pera lavada
  • Cena: Sardinas al horno, bien hechas, con pimientos asados y patata cocida

En casa: cinco hábitos que reducen el riesgo

Buena parte de la seguridad no está en qué comes, sino en cómo lo manipulas. Estas normas son de la AESAN, salvo la última, que es de la guía de Cantabria:

  • Manos: lávatelas con jabón y agua caliente, al menos 20 segundos, antes y después de tocar alimentos, y siempre después de manipular carne, pescado o huevos crudos.
  • Separar: guarda lo cocinado tapado y lejos de los alimentos crudos y de los quesos.
  • Nevera: a 5 °C o menos. Las sobras, a la nevera cuanto antes: no más de 2 horas a temperatura ambiente.
  • Recalentar: a más de 70 °C durante al menos 2 minutos. En el microondas, sigue las instrucciones de tiempo y potencia.
  • Si tienes gato: no manipules su bandeja; si no hay más remedio, con guantes y mascarilla. Y no le des carne cruda.

Preguntas frecuentes

¿Los alimentos prohibidos son solo para el primer trimestre?

No. La AESAN habla de «alimentos y bebidas que debes evitar durante el embarazo», sin distinguir trimestres. La lista vale de principio a fin.

¿Puedo comer jamón serrano en una pizza?

Sí, si la pizza está bien hecha: el jamón curado cocinado a más de 70 °C durante 2 minutos en el centro se puede comer aunque no estés inmunizada frente a la toxoplasmosis. La pizza es uno de los ejemplos que pone la AESAN. El jamón que se añade en crudo al sacarla del horno no cuenta.

¿Qué quesos puede comer una embarazada?

Los de leche pasteurizada, aunque sean frescos o de pasta blanda, y los curados enteros cortados en casa y sin corteza. Fuera los de leche cruda frescos o blandos y los loncheados o rallados de bolsa.

¿Puedo comer sushi si el pescado ha estado congelado?

La AESAN incluye el pescado crudo (sushi, sashimi, ceviche, carpaccio) en la lista de lo que hay que evitar en el embarazo, sin excepción por congelación. Si te apetece sushi, el que lleva pescado o marisco cocinado, o solo verdura, no tiene ese problema.

¿Puedo tomar infusiones en el embarazo?

El té y el mate llevan cafeína, así que cuentan dentro del máximo de 200 mg al día. Para las infusiones de plantas no hay una recomendación oficial española: las guías de práctica clínica del embarazo no recogen indicaciones específicas y los estudios de seguridad son escasos. Por precaución, el servicio de preguntas basadas en la evidencia del Servicio Murciano de Salud (PREEVID) no considera segura la manzanilla ni el poleo en el embarazo, y recoge que, con tan pocos datos, en general se desaconsejan los preparados de hierbas. No tomes infusiones de plantas a diario sin consultarlo con tu matrona o tu médica. Si te apetece algo caliente, el agua caliente con limón o un caldo son opciones sin ese problema.

¿Qué hago si ya he comido algo de la lista?

No te alarmes: la propia AESAN describe estos riesgos como poco frecuentes. Coméntalo en tu próxima visita, y antes si te encuentras mal.

¿Y si estoy embarazada y sigo dando el pecho?

Tiene necesidades propias, y lo explicamos en nuestra guía de embarazo y lactancia materna.

Comer tranquila durante el embarazo

Una lista de prohibidos bien entendida no debería darte miedo, sino tranquilidad: sabes qué evitar, por qué y cómo comer lo demás sin pensarlo dos veces. Retirar grupos enteros de alimentos «por si acaso» deja fuera nutrientes que en el embarazo sí hacen falta.

Si quieres un plan hecho para ti, con tus gustos y tus horarios, en el Centro de Nutrición Luisa Castillo te acompañamos con un plan de alimentación para el embarazo y el posparto, en Barcelona o en línea desde cualquier punto de España. Puedes ver cómo trabajamos el embarazo y reservar tu primera cita.

Fuentes

Este contenido es informativo y no sustituye el control del embarazo por tu matrona o tu médica, que son quienes adaptan estas recomendaciones a tu caso.

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