Dieta para Hashimoto: gluten, selenio, yodo y soja, según la evidencia

Desayuno y comida sencillos sobre un mantel de lino claro: vaso de agua, yogur natural con kiwi, dos huevos pasados por agua, pan tostado, pescado blanco a la plancha con limón y judías verdes, lentejas con zanahoria, naranjas, una pera, nueces y aceite de oliva

Cuando te diagnostican Hashimoto, internet te da enseguida una lista de prohibiciones: fuera el gluten, fuera los lácteos, fuera la soja. Casi nadie te cuenta qué dicen los estudios, ni que hay algo con efecto conocido sobre tu tratamiento: lo que tomas junto a la pastilla por la mañana.

Esta es la dieta para Hashimoto que se sostiene con los datos disponibles: qué conviene vigilar de verdad —sobre todo el yodo y la forma de tomar la levotiroxina—, qué tiene resultados interesantes pero todavía limitados —como el selenio— y qué no hace falta eliminar por sistema —como la soja o el gluten si no existe celiaquía—.

Qué es la tiroiditis de Hashimoto, en pocas líneas

La enfermedad de Hashimoto, también llamada tiroiditis de Hashimoto, tiroiditis linfocítica crónica o tiroiditis autoinmunitaria, es un trastorno autoinmunitario: el sistema inmunitario ataca la glándula tiroides y, con el tiempo, puede hacer que deje de fabricar suficiente hormona. Es una de las principales causas de hipotiroidismo.

Es mucho más frecuente en mujeres que en hombres y puede aparecer a cualquier edad, aunque es especialmente frecuente en la edad adulta. La probabilidad aumenta si hay antecedentes familiares de enfermedad tiroidea o si ya existe otra enfermedad autoinmune, como la celiaquía, el lupus, la artritis reumatoide, el síndrome de Sjögren o la diabetes tipo 1.

Al principio muchas personas no tienen síntomas. Cuando la tiroides ya no produce suficiente hormona pueden aparecer los síntomas del hipotiroidismo: cansancio, aumento de peso, intolerancia al frío, dolores musculares o articulares, estreñimiento, piel o pelo secos y reglas abundantes o irregulares.

El tratamiento del hipotiroidismo por Hashimoto es la levotiroxina, idéntica a la hormona tiroidea T4 que produce normalmente la glándula. Con una dosis adecuada y seguimiento médico, el hipotiroidismo suele controlarse bien.

Anticuerpos antitiroideos altos: qué significan

Los anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (anti-TPO) son uno de los marcadores utilizados para apoyar el diagnóstico de Hashimoto. También pueden analizarse los anticuerpos antitiroglobulina (anti-Tg).

ResultadoQué puede significar
Anti-TPO negativosNo descartan por completo Hashimoto. Si existe sospecha clínica, el médico puede valorar otros análisis o una ecografía
Anti-TPO positivosApoyan el diagnóstico de tiroiditis autoinmune, aunque los anticuerpos por sí solos no determinan cómo funciona la tiroides
Positivos con la tiroides funcionando bienNo significa necesariamente que haya que tratar: puede ser necesario controlar periódicamente la función tiroidea
Positivos y embarazo, o deseo de embarazoMerecen valoración médica porque la autoinmunidad tiroidea puede asociarse a un mayor riesgo de algunas complicaciones del embarazo

Por eso, tener anticuerpos altos no significa automáticamente que necesites medicación ni que tengas que hacer una dieta especial. El tratamiento depende sobre todo de cómo está funcionando la tiroides y de la situación clínica.

Qué hacer con cada alimento, en resumen

Antes del detalle, la respuesta corta. Cada fila está desarrollada más abajo:

QuéQué dice la evidenciaEn la práctica
La levotiroxina y la comidaAlgunos alimentos y suplementos pueden reducir su absorción, especialmente si se toman al mismo tiempoTómala como te haya indicado tu médico, habitualmente en ayunas y separada de la comida
YodoTanto la falta como, especialmente, el exceso pueden ser problemáticos en HashimotoEvita suplementos de yodo y cantidades elevadas de algas salvo indicación médica
GlutenLa celiaquía es más frecuente en personas con enfermedad tiroidea autoinmune; fuera de la celiaquía, la evidencia todavía es limitadaDescarta celiaquía antes de retirar el gluten
SelenioPuede reducir los anticuerpos anti-TPO y, en algunas personas, modificar ligeramente la TSHNo significa que todo el mundo necesite suplementarlo
SojaNo parece alterar de forma relevante las hormonas tiroideas; puede interferir con la absorción de levotiroxina si se toma cerca de ellaPuedes tomar soja, pero separada de la medicación
Protocolo autoinmuneAlgunos estudios pequeños encuentran mejoría de síntomas, pero no han demostrado modificar claramente la enfermedad tiroideaNo es imprescindible y es demasiado restrictivo para hacerlo por sistema

Lo primero no es un alimento: cómo tomar la levotiroxina

Antes de hablar de gluten o de selenio, hay una cuestión relacionada con la alimentación que sí tiene un efecto conocido sobre tu tratamiento: lo que tomas alrededor de la pastilla.

El NIDDK recoge entre los posibles interferentes el café espresso, el zumo de pomelo, la soja y los suplementos o multivitamínicos que contienen hierro o calcio. La comida en general también puede reducir la absorción de la levotiroxina.

La forma más sencilla de evitar problemas es tomar la levotiroxina con agua y con el estómago vacío, habitualmente entre 30 y 60 minutos antes del desayuno, siguiendo las indicaciones de tu médico.

Si tomas hierro o calcio, es especialmente importante separarlos de la levotiroxina según la pauta que te haya dado tu médico.

Después de empezar el tratamiento o cambiar la dosis, normalmente se comprueba la función tiroidea a las 6–8 semanas para valorar si hay que ajustar la dosis.

Y una cosa importante: si cambias mucho tus hábitos —por ejemplo, empiezas a desayunar todos los días con bebida de soja o a tomar suplementos de hierro—, coméntaselo a tu médico porque puede influir en la cantidad de levotiroxina que absorbes.

El gluten: cuándo tiene sentido quitarlo

La relación entre Hashimoto y celiaquía es real. Las personas con enfermedad tiroidea autoinmune tienen más probabilidad de presentar celiaquía que la población general.

Y aquí el orden importa: primero la prueba, después la dieta. Si empiezas una dieta sin gluten antes de hacer las pruebas, puedes alterar los resultados y dificultar el diagnóstico.

¿Y si no eres celíaco?

Un metaanálisis publicado en 2023 reunió 4 estudios con un total de 87 personas con Hashimoto y sin celiaquía que siguieron una dieta sin gluten durante aproximadamente seis meses. Encontró pequeñas modificaciones en TSH y T4 libre, pero los anticuerpos anti-TPO y anti-Tg no mostraron una reducción estadísticamente clara. Los propios autores concluyeron que la evidencia todavía no es suficiente para recomendar una dieta sin gluten a todas las personas con Hashimoto.

Eso no significa que el gluten sea «bueno» o «malo» para Hashimoto. Significa algo bastante más sencillo: si tienes celiaquía, debes eliminarlo; si no la tienes, no hay evidencia suficiente para que todas las personas con Hashimoto tengan que hacerlo.

Si existe sospecha de celiaquía, no retires el gluten antes de hablar con tu médico.

Cuando sí toca hacer una dieta sin gluten, cómo hacerla sin quedarse corto de nutrientes lo explicamos en la página de dieta sin gluten.

Selenio: qué dicen los ensayos

El selenio es un oligoelemento importante para el metabolismo de las hormonas tiroideas y para los sistemas antioxidantes del organismo.

Aquí sí tenemos bastante investigación, pero hay que interpretar bien los resultados.

Un metaanálisis de ensayos clínicos publicado en 2024 incluyó 35 estudios. Encontró que la suplementación con selenio podía reducir los anticuerpos anti-TPO y, en personas que todavía no recibían tratamiento hormonal, también produjo una pequeña reducción de la TSH. La certeza global de la evidencia fue moderada.

Un metaanálisis publicado posteriormente en 2025, con 21 estudios y 1.610 participantes, también encontró reducciones de anti-TPO y pequeños cambios en TSH con suplementación de selenio.

Pero hay una diferencia importante entre bajar un marcador en una analítica y mejorar la enfermedad.

Todavía no está demostrado que suplementar selenio haga que Hashimoto desaparezca, evite la necesidad de levotiroxina o mejore de forma consistente los síntomas y la evolución a largo plazo.

Por eso no recomendaría tomar selenio «porque tienes Hashimoto» sin valorar antes la dieta, la situación clínica y la dosis. El exceso de selenio también puede ser perjudicial.

Yodo: el que sí conviene vigilar

La tiroides necesita yodo para fabricar hormonas tiroideas, pero más yodo no significa más salud tiroidea.

En personas con Hashimoto, cantidades elevadas de yodo pueden desencadenar o empeorar alteraciones de la función tiroidea. El NIDDK señala especialmente las algas y los suplementos de yodo.

Por eso:

  • No tomes suplementos de yodo por tu cuenta.
  • Cuidado con las algas, especialmente si las consumes en grandes cantidades o con frecuencia.
  • Revisa los suplementos «para la tiroides», porque algunos contienen yodo.
  • Si tomas algún medicamento o jarabe que pueda contener yodo, coméntalo con tu médico.

Esto no significa que debas hacer una dieta baja en yodo. El objetivo es evitar el exceso, no eliminar el yodo de la alimentación.

Y hay una excepción importante: el embarazo. Durante el embarazo aumentan las necesidades de yodo, pero tanto el déficit como el exceso pueden ser problemáticos. Si estás embarazada o buscando embarazo, la cantidad adecuada debe individualizarse con tu equipo sanitario.

Soja: menos miedo del que circula

La soja tiene fama de «bloquear la tiroides», pero la evidencia no respalda que las personas con Hashimoto tengan que eliminarla.

Un metaanálisis de 18 ensayos clínicos encontró que el consumo de soja no produjo cambios significativos en T3 o T4 libres y solo produjo un aumento muy pequeño de la TSH, cuya relevancia clínica no está clara.

El matiz importante vuelve a estar en la medicación: la soja puede reducir la absorción de la levotiroxina cuando se consume cerca de la toma.

Por tanto, no hace falta eliminar el tofu, el tempeh, el edamame o la bebida de soja por tener Hashimoto.

Lo importante es mantener una rutina estable con la medicación y separar la soja de la toma de levotiroxina.

Las dietas «para Hashimoto»: el protocolo autoinmune

La más popular en redes es el protocolo autoinmune (AIP, por sus siglas en inglés), una dieta de eliminación por fases que restringe muchos alimentos.

Un estudio piloto en mujeres con Hashimoto siguió durante 10 semanas a un grupo pequeño de participantes y observó mejoría en algunos cuestionarios de síntomas y en un marcador de inflamación. Sin embargo, no había grupo de control y no se observaron cambios en la función tiroidea ni en los anticuerpos.

Es un estudio pequeño y no permite concluir que el protocolo autoinmune sea necesario o que modifique Hashimoto.

Además, es una dieta bastante restrictiva. Puede eliminar durante un tiempo alimentos nutricionalmente interesantes y hacer que comer fuera de casa o mantener la alimentación a largo plazo sea complicado.

Por eso, salvo que exista una razón concreta para hacer una dieta de eliminación, no es la primera opción para una persona con Hashimoto.

Si lo que buscas es un patrón menos estricto y basado en alimentos reales, en el blog explicamos la dieta antiinflamatoria.

Preguntas frecuentes

¿Qué alimentos debo evitar si tengo Hashimoto?

No hay una lista universal de alimentos prohibidos.

Lo que sí conviene evitar es el exceso de yodo, especialmente mediante algas y suplementos, y tomar la levotiroxina separada de alimentos y suplementos que puedan reducir su absorción.

El gluten solo debe eliminarse de forma obligatoria si existe celiaquía u otra indicación médica.

¿Qué desayunar si tengo Hashimoto?

Primero la levotiroxina, si es la pauta que te ha indicado tu médico, con agua y en ayunas. Después de unos 30–60 minutos puedes desayunar.

El desayuno puede ser perfectamente normal: huevos, yogur, fruta, pan integral, avena, frutos secos… Lo importante es que la alimentación sea equilibrada y que la medicación se tome correctamente.

Si tu desayuno incluye café, bebida de soja o suplementos de calcio o hierro, presta especial atención a la separación respecto a la medicación.

¿El Hashimoto se cura?

Hashimoto es una enfermedad autoinmune crónica y actualmente no existe una dieta que haya demostrado curarla.

Cuando aparece hipotiroidismo, la levotiroxina sustituye la hormona que la tiroides ya no produce. Con el tratamiento bien ajustado, el hipotiroidismo puede controlarse muy bien.

La alimentación puede ayudar a cubrir las necesidades nutricionales y a cuidar otros aspectos relacionados con la salud, pero no sustituye el tratamiento hormonal cuando está indicado.

¿Cómo bajar de peso si tengo Hashimoto?

El hipotiroidismo puede favorecer cierto aumento de peso, pero una vez que la función tiroidea está correctamente controlada, no significa que sea imposible perder peso.

El primer paso es comprobar que el tratamiento está bien ajustado. Después se puede trabajar con alimentación, actividad física, sueño y hábitos sostenibles, sin necesidad de hacer una dieta extremadamente restrictiva.

Es lo que hacemos en la consulta de pérdida de peso.

¿Tengo que tomar vitamina D?

No hay evidencia suficiente para recomendar vitamina D a todas las personas con Hashimoto simplemente por tener la enfermedad.

Si existe un déficit, una ingesta insuficiente o una situación clínica que lo justifique, tu médico puede valorar la suplementación.

El NIDDK señala que la vitamina D y el selenio siguen siendo objeto de investigación en Hashimoto.

¿El Hashimoto es hereditario?

Existe un componente genético y los antecedentes familiares de enfermedad tiroidea aumentan el riesgo, aunque tener familiares con Hashimoto no significa que necesariamente vayas a desarrollarlo.

¿Es lo mismo Hashimoto que hipotiroidismo?

No.

El hipotiroidismo significa que la tiroides produce una cantidad insuficiente de hormonas.

Hashimoto es una enfermedad autoinmune que puede provocar ese hipotiroidismo.

No todas las personas con Hashimoto tienen hipotiroidismo desde el principio. En algunos casos, la función tiroidea todavía es normal y simplemente se realiza seguimiento.

Si tienes Hashimoto y no sabes qué quitar (y qué no)

Lo difícil no es encontrar en internet una lista de alimentos prohibidos, sino saber qué necesitas realmente en tu caso: si hay que descartar celiaquía, cómo encajar la medicación con tus horarios, si existe algún déficit nutricional o si tiene sentido utilizar algún suplemento.

En el Centro de Nutrición Luisa Castillo lo trabajamos desde una alimentación personalizada, sin eliminar alimentos porque estén de moda y teniendo en cuenta tu tratamiento y tus analíticas, en Barcelona o en línea desde cualquier punto de España.

Y como Hashimoto es una enfermedad endocrina, trabajamos de forma coordinada con el equipo médico cuando es necesario. En el equipo del centro hay un médico endocrino.

Fuentes

Este contenido es informativo y no sustituye a una valoración médica individual. El diagnóstico, la dosis de levotiroxina y cualquier suplementación deben individualizarse con tu equipo sanitario.

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