Dieta para Hashimoto: gluten, selenio, yodo y soja, según la evidencia

Desayuno y comida sencillos sobre un mantel de lino claro: vaso de agua, yogur natural con kiwi, dos huevos pasados por agua, pan tostado, pescado blanco a la plancha con limón y judías verdes, lentejas con zanahoria, naranjas, una pera, nueces y aceite de oliva

Cuando te diagnostican Hashimoto, internet te da enseguida una lista de prohibiciones: fuera el gluten, fuera los lácteos, fuera la soja. Casi nadie te cuenta qué dicen los estudios, ni que hay algo con efecto conocido sobre tu tratamiento: lo que tomas junto a la pastilla por la mañana.

Esta es la dieta para Hashimoto que se sostiene con datos: qué conviene vigilar de verdad (el yodo y la forma de tomar la levotiroxina), qué tiene evidencia prometedora pero todavía corta (el gluten y el selenio) y qué se puede dejar de temer (la soja). Con la fuente de cada afirmación.

Qué es la tiroiditis de Hashimoto, en pocas líneas

La enfermedad de Hashimoto, también llamada tiroiditis de Hashimoto, tiroiditis linfocítica crónica o tiroiditis autoinmunitaria, es un trastorno autoinmunitario: el sistema inmunitario produce anticuerpos que atacan la tiroides, la glándula se lesiona y deja de fabricar suficiente hormona. Es la causa más frecuente de hipotiroidismo.

Es de 4 a 8 veces más frecuente en mujeres que en hombres y aparece sobre todo entre los 30 y los 50 años, según el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales de EE. UU. (NIDDK). La probabilidad aumenta si hay otros casos en la familia o si ya existe otra enfermedad autoinmune, como la celiaquía, el lupus, la artritis reumatoide, el síndrome de Sjögren o la diabetes tipo 1.

Al principio muchas personas no tienen síntomas. Cuando la tiroides ya no da abasto aparecen los del hipotiroidismo: cansancio, aumento de peso, intolerancia al frío, dolores en las articulaciones y los músculos, estreñimiento, piel o pelo secos y reglas abundantes o irregulares. El tratamiento es la levotiroxina, idéntica a la hormona que la tiroides deja de producir. Y con el tratamiento bien ajustado, la calidad y la esperanza de vida no se ven afectadas, como recuerda la Clínica Universidad de Navarra.

Anticuerpos antitiroideos altos: qué significan

El análisis clave es el de anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (anti-TPO), presentes en la mayoría de las personas con Hashimoto. Esto es lo que puede significar cada resultado, según MedlinePlus y el NIDDK:

ResultadoQué puede significar
Anti-TPO negativosResultado normal. Si el médico sospecha Hashimoto de todos modos, puede pedir una ecografía de tiroides
Anti-TPO positivosTiroiditis de Hashimoto o tiroiditis subaguda, una reacción que a menudo sigue a una infección de las vías respiratorias altas
Positivos con la tiroides funcionando bienNo siempre significa enfermedad ni que haya que tratar: indica más probabilidad de desarrollarla en el futuro, a menudo con antecedentes familiares
Positivos y embarazo, o deseo de embarazoSe asocian a más riesgo de aborto espontáneo, preeclampsia, parto prematuro y fallo de la fecundación in vitro: coméntalo con tu médico

Por eso, cuando hay anticuerpos pero todavía no hay hipotiroidismo, lo habitual es vigilar: el NIDDK explica que el médico puede optar por controlar los síntomas y las hormonas tiroideas con regularidad, y la Clínica Universidad de Navarra señala que estas personas tienden a desarrollar con el tiempo alteraciones de la función tiroidea.

Qué hacer con cada alimento, en resumen

Antes del detalle, la respuesta corta. Cada fila está desarrollada más abajo con su fuente:

QuéQué dice la evidenciaEn la práctica
La levotiroxina y la comidaEl zumo de pomelo, el café exprés, la soja y los suplementos con hierro o calcio reducen su absorciónTómala en ayunas, de 30 a 60 minutos antes de la primera comida
YodoEn exceso puede causar o empeorar el hipotiroidismoCuidado con las algas y con los suplementos de yodo
GlutenCeliaquía en 1 de cada 62 personas con tiroiditis autoinmune; sin celiaquía, la evidencia no basta para recomendar quitarloPrueba de celiaquía antes de retirarlo
SelenioBaja los anticuerpos y, en quien no toma levotiroxina, la TSH; certeza moderadaSolo si lo pauta tu médico
SojaNo cambia las hormonas tiroideas; la TSH sube muy pocoPuedes tomarla, separada de la pastilla
Protocolo autoinmuneMejoró los síntomas en un estudio pequeño sin grupo de control; no cambió los anticuerposNo es imprescindible, y nunca por libre

Lo primero no es un alimento: cómo tomar la levotiroxina

Antes de hablar de gluten o de selenio, hay una cuestión de alimentación con efecto conocido sobre tu tratamiento: lo que tomas junto a la pastilla. El NIDDK recoge que estos alimentos y suplementos pueden reducir cuánta levotiroxina absorbe el cuerpo:

  • Zumo de pomelo.
  • Café exprés.
  • Soja.
  • Multivitamínicos que llevan hierro o calcio.

La solución es sencilla: tomar la pastilla con el estómago vacío. El médico suele indicar que se tome por la mañana, entre 30 y 60 minutos antes de la primera comida del día. Después se hace un análisis de sangre entre 6 y 8 semanas tras empezar, y otro cada vez que cambia la dosis. Si cambias de rutina (empiezas a desayunar bebida de soja o a tomar un suplemento de calcio o de hierro), díselo a tu médico: puede notarse en la analítica.

El gluten: cuándo tiene sentido quitarlo

La relación entre Hashimoto y celiaquía es real. En un metaanálisis con 6.024 personas con enfermedad tiroidea autoinmune, el 1,6 % tenía celiaquía confirmada por biopsia: alrededor de 1 de cada 62. En los niños llegaba al 6,2 %, y en los adultos, al 2,7 %. Sus autores defienden hacer la prueba de celiaquía a quien tiene una enfermedad tiroidea autoinmune.

Y aquí el orden importa: primero la prueba, después la dieta. El NIDDK no recomienda empezar a quitar el gluten antes de las pruebas de celiaquía, porque puede alterar los resultados.

¿Y si no eres celíaco? Un metaanálisis de 2023 reunió 4 estudios con 87 pacientes con Hashimoto y sin celiaquía que retiraron el gluten durante unos 6 meses. Los anticuerpos bajaron algo, pero sin llegar a una diferencia estadísticamente clara; la TSH bajó y la T4 libre subió ligeramente. El efecto parecía mayor en quienes tenían algún trastorno relacionado con el gluten, y los propios autores concluyen que la evidencia todavía no basta para recomendarlo.

Uno de los estudios que suelen citarse a favor, el de Krysiak y colaboradores (2019), siguió a 34 mujeres durante 6 meses, pero todas tenían además anticuerpos antitransglutaminasa positivos: un grupo con indicios de problema con el gluten, no la población general con Hashimoto.

En resumen, se valora, no se asume. Si hay celiaquía, retirar el gluten es el tratamiento; si no la hay, quitarlo por sistema no tiene respaldo suficiente. Cuando sí toca, cómo hacerlo sin quedarse corto de nutrientes lo explicamos en la página de dieta sin gluten.

Selenio: qué dicen los ensayos

El selenio es un oligoelemento que la tiroides necesita para fabricar sus hormonas. Un metaanálisis de ensayos aleatorizados publicado en 2024 en la revista Thyroid reunió 35 estudios:

  • En quien todavía no tomaba levotiroxina, el selenio bajó la TSH (7 cohortes, 869 participantes).
  • Bajó los anticuerpos anti-TPO, se tomara o no la medicación (29 cohortes, 2.358 participantes).
  • No cambió la T4 libre, la T3 libre, los anticuerpos antitiroglobulina ni el volumen de la tiroides.
  • Los efectos adversos fueron similares a los del grupo de control, y la certeza de la evidencia se calificó como moderada.

Bajar los anticuerpos no es lo mismo que curarse ni que sentirse mejor. Y el NIDDK, en su última revisión, todavía no daba una recomendación específica sobre el selenio ni sobre la vitamina D. Si te lo plantean, que sea tu médico quien decida dosis y duración.

Yodo: el que sí conviene vigilar

La tiroides usa yodo para fabricar sus hormonas, pero las personas con Hashimoto pueden ser sensibles a sus efectos nocivos. El NIDDK advierte de que los alimentos con mucho yodo, como las algas, los suplementos de yodo y algunos medicamentos ricos en yodo, entre ellos ciertos jarabes para la tos, pueden causar o empeorar el hipotiroidismo. Antes de tomar cualquier suplemento, revisa la etiqueta y pregúntalo.

La excepción es el embarazo: el bebé obtiene el yodo de la dieta de la madre, así que hace falta suficiente, aunque el exceso también puede causar problemas. La cantidad la decide el médico.

Soja: menos miedo del que circula

Un metaanálisis que reunió 18 artículos de ensayos aleatorizados concluyó que la soja no cambia las hormonas tiroideas (T3 y T4 libres) y solo sube la TSH de forma muy modesta, 0,248 mUI/L, con una relevancia clínica que los propios autores califican de incierta.

El matiz práctico está en la pastilla: la soja es uno de los alimentos que reducen la absorción de la levotiroxina. No hace falta eliminarla; basta con no tomarla junto a la medicación, que ya se toma en ayunas.

Las dietas «para Hashimoto»: el protocolo autoinmune

La más popular en redes es el protocolo autoinmune (AIP, por sus siglas en inglés), una dieta de eliminación por fases. Un estudio piloto en Hashimoto, el de Abbott y colaboradores (2019), siguió a 17 mujeres durante 10 semanas, de las que 16 completaron los cuestionarios, sin grupo de control:

  • Mejoraron su calidad de vida y sus síntomas.
  • Bajó un 29 % un marcador de inflamación, la proteína C reactiva ultrasensible.
  • No cambiaron ni la función tiroidea ni los anticuerpos.

Es un estudio pequeño y sin comparación, y la dieta es muy restrictiva: no conviene hacerla por libre. Si lo que buscas es un patrón menos estricto, en el blog explicamos la dieta antiinflamatoria.

Preguntas frecuentes

¿Qué alimentos debo evitar si tengo Hashimoto?

Ninguno por sistema. Lo que tiene respaldo es evitar el exceso de yodo (algas y suplementos) y no tomar la levotiroxina junto al zumo de pomelo, el café exprés, la soja o los suplementos con hierro o calcio. El gluten, solo si hay celiaquía confirmada.

¿Qué desayunar si tengo Hashimoto?

Primero la pastilla, con agua y en ayunas; entre 30 y 60 minutos después, el desayuno que te siente bien. Si tu desayuno lleva café exprés, bebida de soja o un suplemento de calcio, esa separación es todavía más importante.

¿El Hashimoto se cura?

No se cura: es una tiroiditis crónica. Pero se controla. La levotiroxina sustituye a la hormona que la tiroides ya no fabrica y, con el tratamiento bien ajustado, la calidad y la esperanza de vida no se ven afectadas.

¿Cómo bajar de peso si tengo Hashimoto?

El aumento de peso es uno de los síntomas del hipotiroidismo, así que el primer paso es que la dosis esté bien ajustada. A partir de ahí, se trabaja con un plan que tenga en cuenta la medicación y que puedas mantener; es lo que hacemos en la consulta de pérdida de peso.

¿Tengo que tomar vitamina D?

No hay una recomendación específica: el NIDDK señala que se está investigando, igual que el selenio. Si tu analítica muestra un déficit, lo trata tu médico.

¿El Hashimoto es hereditario?

Tiene un componente familiar: según el NIDDK, la probabilidad de desarrollarlo aumenta si otros miembros de la familia lo tienen.

¿Es lo mismo Hashimoto que hipotiroidismo?

No. El hipotiroidismo es que la tiroides produce poca hormona; el Hashimoto es su causa más frecuente, y es autoinmune. No todas las personas con Hashimoto tienen hipotiroidismo desde el principio. Si lo tuyo es un hipotiroidismo por otra causa, lo vemos en la consulta de hipotiroidismo.

Si tienes Hashimoto y no sabes qué quitar (y qué no)

Lo difícil no es encontrar listas de alimentos prohibidos, sino saber cuáles se aplican a tu caso: si hay que descartar la celiaquía, cómo encajar la medicación con tus horarios o qué hacer con unos anticuerpos altos. En el Centro de Nutrición Luisa Castillo lo trabajamos en la consulta de Hashimoto, en Barcelona o en línea desde cualquier punto de España.

Y como es una enfermedad del sistema endocrino, no lo trabajamos solos: en el equipo del centro hay un médico endocrino. Pide tu primera valoración.

Fuentes

Este contenido es informativo y no sustituye a una valoración médica individual. La dosis de levotiroxina y cualquier suplemento los decide tu médico.

Otros Artículos de Interés

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Empieza a buscar!